Archivo por meses: julio 2015

La autogestión personal como competencia clave del siglo XXI

Para los trabajadores del conocimiento se acabó eso de echar balones fuera.

Realmente, nunca hemos tenido esa oportunidad pero heredar de una forma de trabajar no adaptada a nuestra realidad nos daba esa falsa sensación. Además, creíamos que eso de “trabajar” era quitarnos las cosas de encima. Sin más. Sin consecuencias.

Pero a estas alturas, da igual si estamos hablando a nivel personal o profesional, ya no puedes actuar así. Ya no puedes responsabilizar únicamente a los demás de tus resultados. No es tu pareja quien gestiona tus asuntos. No son tus hijos quienes gestionan tus asuntos. No es tu jefe, ni tu cliente ni tus socios quienes gestionan tus asuntos. Y si eres manager, tampoco son tus colaboradores quienes gestionan tus asuntos.

La única persona que gestiona tus asuntos eres tú.

Pero en el trabajo del conocimiento, en ese tipo de trabajo que tú ya haces, la clave no está únicamente en cómo gestionas tus circunstancias externas sino en cómo eres capaz de gestionarte a ti mismo.

Eso se llama autogestión y ha pasado a ser una competencia clave para los profesionales a día de hoy. Yo diría que es la competencia clave.

Autogestion competencia clave del siglo XXI

Autogestion competencia clave del siglo XXI

En mi experiencia, el modelo de autogestión que he encontrado hasta ahora que refleja mejor la realidad en la que estamos es el que propone David Allen en GTD: tener un nivel óptimo de autogestión es tener un nivel adecuado y equilibrado de dos cosas: control y perspectiva.

Como puedes imaginar, el modelo de GTD es en el que yo baso mi autogestión y mi efectividad. Mejor dicho, es el modelo con el que comencé a ser consciente de la importancia de desarrollar una autogestión efectiva y de mi responsabilidad sobre ello.

¿Qué es el Control dentro del modelo de autogestión de GTD?

Como comenta José Miguel Bolívar en su libro “Productividad Personal. Aprende a liberarte del estrés con GTD”, cuando en GTD hablamos de control nos referimos a conseguir la sensación de no tener estrés. Concretamente, ese tipo de estrés que es consecuencia de no saber que es todo lo que vas a tener que decidir y/o hacer. Es un estrés causado por el desconocimiento de las cosas a las que te tienes y te va a tener que enfrentar.

Tener control en GTD es tener una visión completa sobre todo tu entorno. De  todos tus compromisos, de todas tus acciones, de todas tus ideas, de toda tu información,… Si tienes todo esto controlado, si eres consciente de todo ello, el estrés desaparece. Y un profesional efectivo es todo lo contrario a un profesional descontento y estresado.

¿Que es la Perspectiva en el modelo de autogestión de GTD?

Una vez que tienes el control sobre todos tus compromisos, acciones, ideas, información,… necesitas saber por dónde debes empezar.

¿Qué va antes y qué va después?. ¿Qué debo hacer ahora y qué puede esperar?. ¿Cuáles son las consecuencias de hacer una cosa u otra?. ¿Qué es lo peor que puede ocurrir si dejo algo sin atender?

Para responder a esas preguntas necesitas tener la perspectiva necesaria para decidir.

Tienes que definir y tener claras tus responsabilidades, tus objetivos y tus metas, así como ser consciente de las consecuencias de no abordar responsablemente alguna de ellas. Esto va de ser adulto.

Para qué es necesario que desarrolles tu capacidad de autogestión

La autogestión te va a permitir ser mucho más efectivo.

Así de simple. Si tu no lo haces, otros lo van a hacer. Y, probablemente, llegarán a ser más competitivos que tú… y más felices. Tendrán tan claras todas sus responsabilidades que podrán atender y dedicar tiempo a todas. La autogestión es armonía.

Al desarrollar tu autogestión, vas a saber con mayor certeza, tranquilidad y convencimiento qué cosas tienes que hacer y qué resultados tienes que conseguir, y además te va a ayudar a conseguir todo eso de la mejor manera posible. Eficacia y eficiencia. Casi nada en los tiempos que corren…

Ser más eficaz y más eficiente va a tener impacto positivo en tu vida, lo mires por donde lo mires. Un impacto que te va a ayudar a descubrir nuevos caminos y formas de hacer las cosas… y a tener menos estrés.

Por ello, por su importancia, por su trascendencia y por los beneficios que te puede aportar, es inevitable que comiences a desarrollar la autogestión como una competencia clave del siglo XXI. Tu futuro depende de ello, ¿no crees?

Te quejas

Soy estúpido

Te quejas de todos los correos que te entran al minuto. A la hora. Al día. Sin duda a la gente le pagan por escribir mails.

Te quejas de todas las interrupciones que sufres. Maldices el momento en el que a algún iluminado de tu empresa le dio por implantar los espacios abiertos. Pobre. Seguro que lo hizo con intención positiva.

Te quejas de no poder avanzar en los proyectos importantes. Así no puedes cumplir con tus objetivos. Que no te vengan luego con milongas.

Te quejas de estar apagando fuegos todo el día. De emergencia en emergencia. ¿Es que nadie sabe hacer bien su trabajo?

Te quejas de tu jefe. Y del jefe de tu jefe. Así hasta el infinito. Parece que regalan los puestos de responsabilidad.

Te quejas de tus clientes. De sus exigencias. De sus infidelidades. Tú, que lo das todo por ellos pero que estás sólo ante ellos. Nadie en la empresa te ayuda ni comprende.

Te quejas de no tener tiempo para ti. Así no hay quien viva. Ni un momento para ti. Ni para tu pareja. Ni para esas pequeñas personitas que ves de vez en cuando correteando por casa y te señalan con dedo acusador cuando llegas pronto a casa, preguntándose quién eres.

Te quejas de tus olvidos. Cuando faltas a un compromiso. A tu palabra. Además, no es culpa tuya… ¡con todo lo que tienes que hacer!. Si los demás hiciesen mejor las cosas.

Te quejas, en definitiva, porque la situación te ha superado.

Pero, ¿has probado a hacer algo diferente a quejarte?. ¿Qué podrías hacer que dependa sólo de ti?.

Opciones tienes. A por ello… si quieres.