La falsa dificultad de aprender y usar GTD®

Derribando mitosAl opinar sobre la metodología de productividad personal GTD®, mucha gente comenta que su uso y aprendizaje es difícil. Pero considerar que algo es fácil o difícil es un aspecto subjetivo y, por tanto, puede considerarse irrelevante a la hora de aportar una información válida y objetiva sobre algo. Si haces uso de aspectos subjetivos para valorar algo, debes aportar información sobre el paradigma en el que te mueves.

Decir que aprender y usar GTD® es difícil es una opinión subjetiva y respetable pero carente de información real y relevante. ¿En qué es difícil GTD® para esa persona?. ¿Qué significa “difícil” para esa persona?. ¿Qué expectativas tenía esa persona respecto a GTD®?. Si simplemente se da la opinión de que es GTD® es difícil, se podría estar generando las circunstancias para crear una opinión sesgada en la otra persona. Una cosa es decir que GTD® es difícil y otra es, por ejemplo, que GTD® es difícil de aprender y usar si buscas una solución rápida que no te suponga afrontar ningún cambio. Pero ocurre lo mismo si dices que GTD® es “fácil”. Es una información incompleta, ya que no es lo mismo decir que GTD® es fácil a decir que puedes aprender GTD® con facilidad si tienes paciencia, perseverancia y estás dispuesto a aprender nuevos hábitos.

En mi experiencia, puedo afirmar que GTD®, realmente, no me ha resultado ni fácil ni difícil de aprender ni usar. Es cierto que me ha llevado tiempo y es cierto que he dedicado esfuerzo en lecturas, en conversaciones con otros usuarios, en realizar ensayos y errores,…, en definitiva he dedicado esfuerzo en aprender. Además, todas las personas que conozco que son usuarios reales de GTD® han pasado por una experiencia similar: han tenido un proceso de aprendizaje que ha llevado tiempo pero, por ese simple hecho, no lo asocian a que haya sido un proceso difícil.

Entonces, ¿porque mucha gente que dice usar GTD®, conocer GTD® e incluso dedicarse profesionalmente a la productividad personal afirman que GTD® es difícil?. Veamos algunas causas de esa “falsa dificultad”:

  • La ausencia del factor esfuerzo: estamos en una sociedad donde cada vez queremos conseguir las cosas en menos tiempo y de la manera más cómoda posible. Si algo va a llevar tiempo, compromiso, esfuerzo o, incluso, necesidad de aprender cosas nuevas, para muchas personas eso pasa a ser “difícil”
  • La resistencia al cambio: no nos engañemos, mejorar significa cambiar. El cambio genera, de manera natural, resistencia en las personas, aunque sea para su propio beneficio. El cambio puede ser incómodo pero no tiene que ser, por ello, difícil.
  • Ausencia de responsabilidad: si predeterminamos que conseguir algo es difícil, automáticamente estás sacando la responsabilidad de conseguirlo fuera de ti. Te estarás engañando a ti mismo culpando a la falsa dificultad de tu falta de progreso.
  • Claridad de ideas: aunque lleves un tiempo usando GTD® puede algunos de los conceptos o algunas de la relaciones y sinergias del propio sistema se te puedan “resistir”. Esa resistencia no es consecuencia de la falsa dificultad de la que estamos hablando, sino de nuestros propios sistemas de creencias y comportamientos que nos llevan a actuar de la manera en la que hemos hecho siempre hasta el momento. Solo tienes que buscar el enfoque adecuado para aclarar esos conceptos y seguir aprendiendo.
  • Escuchar “cantos de sirena”: hay una amplia creencia equivocada, sorprendentemente incluso entre algunos profesionales de la productividad personal, de que GTD® se puede usar y personalizar según convenga a cada persona. Se afirma erróneamente que no hace falta que aprendas todo el método para poder aprovechar su potencial o incluso, y esto es más grave, se afirma que puedes adaptar GTD® a lo que tú necesites. Esto es falso y puede generar sensaciones de frustación, y por tanto de falsa dificultad, a la hora del aprendizaje y puesta en marcha del sistema. Es cierto que puedes aprender y usar sólo algunos de los hábitos que propone GTD® y que ello te aportará cosas interesantes, pero no estarás usando GTD®. Es cierto que puedes (nadie te lo impide) cambiar el sistema holístico que propone David Allen, pero no estarás usando GTD®. Porque usar GTD® es usar la metodología de GTD® al completo  y no  sólo partes. Las cosas claras, por favor.

Llevo usando GTD@ más de 6 años y, como te decía antes, puedo afirmar que aprender y usar GTD@ no es que sea ni fácil ni difícil, simplemente no es algo rápido. Hacerlo conlleva tener paciencia y persistencia, dedicar atención y tiempo a aprender a hacer cosas de manera diferente a cómo las haces ahora. Pero, ¿es eso difícil?.

¿Qué opináis vosotros?. ¿Creeis que aprender y usar GTD® es fácil o difícil?. ¿Cuál ha sido vuestra experiencia?.

4 pensamientos en “La falsa dificultad de aprender y usar GTD®

  1. José Miguel Bolívar

    Fantástico post, David. 100% de acuerdo con lo que dices. La mejora de la productividad personal que posibilita GTD es enorme pero para llegar a disfrutarla hace falta un mínimo de compromiso, perseverancia y esfuerzo.
    Por otra parte, ir en plan víctima es muy cómodo y el «no tengo tiempo» es una excusa muy socorrida.
    Hace unas semanas, mi hija mayor, usuaria de GTD desde hace tres o cuatro años, en una conversación que teníamos en casa sobre el tema, dijo una frase que refleja perfectamente la realidad sobre la dificultad o facilidad de aplicar el método: «Papá, GTD es muy fácil, pero procesar y revisar da una pereza mortal» 🙂

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    1. David Sánchez Autor

      Gracias José Miguel. La clave es el compromiso contigo mismo, que en mi opinión suele ir muy alineado a la necesidad o interés real que tienes en mejorar.
      Yo reconozco que también me dan pereza algunos de los aspectos de la metodología, pero no dudo en afrontarlos porque el “output” que me aporta es muy superior al “input” que debo dedicarle. Al final todo se reduce a eso, dejando al margen la pereza, la falta de tiempo, …., que al final se suelen usar como simples excusas.

      En mi caso, cualquier cosa que que me haga pensar me da mucha pereza 😉

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  2. Juan Toro

    Hola, buenas.
    Corroboro que GTD es uno de los mejores métodos para tener una “vida ordenada”.
    Lo utilizo en serio desde hacce mas o menos dos años y lo conocia desde hace cinco que cayó en mis manos Organizate con Eficacia de David Allen.
    Igualmente opino que hay que ir por fases e ir creciendo, porque de lo que me he dado cuenta que asimilarlo de una manera rápida en su conjunto, puede ser frustrante.
    LLevo unos meses, en las que hay ocasiones, que el metodo resulta abrumador: termino una acción y me salen dos, los tiempos de procesado se alargan..
    Pero eso si, es de gran ayuda, para discernir cuando tenemos el pensamiento de .. ¿y ahora que hago?. No hay más que ir al soporte donde tenemos nuestro GTD y verlo.
    Así llega el final del día y se tiene la satisfacción de haber realizado acciones utiles en la vida.

    Mi proxima acción en GTD.. loscontextos 🙂
    un saludo.

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    1. David Sánchez Autor

      Hola Juan

      realmente, más que vida “ordenada” se trata de una vida acorde a la realidad en la que vivimos para relacionarnos con ella de la mejor manera y sin estrés.

      Uno de los aprendizajes que he tenido a medida que iba usando la metodología es que, si resulta abrumadora es porque: 1.) Se quieren hacer demasiadas cosas a la vez y/o 2.) Se están haciendo mal. Por ejemplo, si los tiempos dedicados a procesar se alargan mucho puede deberse, principalmente, a estas razones:

      – se está “infra-incubando”, es decir, se está incubando menos de lo que se debe. La proporción de las cosas que incubamos respecto a las que requieren acción es mucho mayor.
      – se está “haciendo” a la vez que se está procesando. Procesar y Hacer son dos pasos diferenciados, y mucho, por varias razones. En mi caso, prácticamente no “hago” nada al procesar, salvo alguna acción que no me lleve más de 10-20 segundos (responder a una convocatoria de reunión, a algún correo de SI/NO,…)

      Te animo a que sigas con tu implementación, porque todavía te queda mucho por recibir 😉

      Ya sabes dónde estamos para cualquier consulta. Un saludo

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