La mala decisión de las organizaciones para mejorar la productividad

Indecisión. Decisiones erróneas

Muchas organizaciones que desempeñan su actividad en lo que se conoce como trabajo del conocimiento no se deciden a abordar soluciones reales para sus problemas de productividad. Al menos, a mi me lo parece.

En materia de productividad, no es fácil obtener resultados pero si que lo es ponerse en marcha. He mantenido en varias conversaciones con José Miguel Bolívar mi postura en que parte del problema  radicaba en las personas, pero últimamente empiezo a comprobar en la práctica que puedo estar en cierta desviación de interpretación con respecto a la realidad (por no decir equivocado, jeje). Al margen de bromas, sigo con la idea de que son las personas las que deben asumir la responsabilidad de mejorar en el ámbito de la productividad, pues con ello se pueden conseguir grandes cosas sin depender de nadie.

Mi amigo Antonio José es un convencido de ir por la vida “cambiando creencias”, y me acuerdo mucho de él cuando reflexiono sobre las causas por las cuales las organizaciones toman decisiones poco coherentes e ineficaces para mejorar su productividad. Y me acuerdo porque puede que mi percepción no sea más que resultado de mis propias creencias. Os expongo alguna de esas causas:

  • Aspectos culturales: estamos en una sociedad donde es difícil admitir que hay mejores maneras de hacer las cosas. Eso significa que si verdaderamente existe y no lo estás haciendo, puedes estar faltando a tus compromisos y responsabilidades. O puede que pienses que tienes el conocimiento absoluto y desde tu atalaya creas que nadie puede existir que sea mejor que tú. Esto va destinado tanto a managers como a colaboradores. La humildad sienta tan bien…
  • Necesidad de Conocimiento: el término productividad es un término denostado y del que se tiende a huir. Esto es básicamente por el mal uso que se hace de él o, mejor dicho, que se quiere hacer por determinadas personas y colectivos. Las empresas han buscado incrementar sus ratios de productividad por vías socialmente mal vistas, con resultados dudosos. Sin embargo, la productividad es mucho más si lo enfocamos desde el punto de vista personal y se comprende lo que en realidad significa.
  • Dudas de Capacidad: ligado a lo anterior, si no sabes qué hacer o cuál es el resultado que necesitas en términos de productividad para tu entorno, no te vas a sentir capaz de hacerlo. Las cualidades, conocimientos y experiencias necesarias las tienes (o puedes encontrarlas) si de verdad quieres hacerlo. Querer es poder
  • Perspectiva (falta de): algo de lo que he aprendido con el uso de GTD es que la perspectiva es un factor fundamental tanto para el futuro como para el día a día. Perspectiva suena a algo lejano pero no es así. Perspectiva es saber porqué estas haciendo lo qué estas haciendo o, con un enfoque más del siglo XXI, porque estás dejando de hacer lo que no estás haciendo. Porque en este siglo XXI no es más productivo quien más hace, sino quien hace mejor.
  • Deficiencias en el management: ¿quién no ha oído alguna vez que el activo más importante de las organizaciones son las personas?.  Importantes cantidades de dinero se han desperdiciado en formaciones orientadas a necesidades de otro siglo para (no)preparar a las personas de cara a (mal)realizar trabajos en la actualidad. Las personas que desarrollan su actividad en el trabajo del conocimiento demandan unas competencias y necesidades muy diferentes a las de 20 ó 30 años atrás. Las organizaciones siguen poniendo foco en mejorar la productividad del proceso y no de la persona, cuando si se hiciese sobre éstas se mejorarían ambas cosas. ¿Conocéis algún caso en el que se haya “mejorado” la productividad de un proceso pero no la productividad de las personas que intervienen en él?. ¿No es más lógico preocuparte por la productividad de las personas y que ellas, con su conocimiento, experiencia y responsabilidad, mejoren el proceso?.
  • Liderazgo: entendido como aquel que cada uno  tiene que afrontar y desempeñar como dueño de su realidad y su responsabilidad. No puedes esperar a que sea el jefe del departamento, el director de Recursos Humanos o una persona externa el que nos produzca el cambio. Es evidente que puedes, y debes, apoyarte en personas con mayor conocimiento y experiencia para aprender de ellas, pero no esperar que nos enseñen de forma pasiva. Todo depende de ti, porque no necesitamos líderes

Estas son algunos de los aspectos sobre los que se debería reflexionar para tratar de enfocar de una manera global la mejora de la productividad en las organizaciones, sean del tamaño que sean. Si tenemos en cuenta que las organizaciones son sistemas formados por personas y que éstas tienen un margen significativo de mejora en términos de productividad, llegamos a la conclusión de que mejorar la productividad de las organizaciones pasa por el hecho de que las personas tengan los motivos, la capacidad y el conocimiento para ser más productivas. Se trata de pivotar sobre una productividad centrada en las personas.
La próxima vez que escuches hablar de mejorar la productividad en tu organización piensa qué es lo que puedes hacer tú para hacerlo y no lo que van a hacer los demás, porque tienes opciones más cerca de lo que crees y puedes ayudar a tu organización a que tome una buena decisión para mejorar la productividad. ¿Te atrevés?

2 pensamientos en “La mala decisión de las organizaciones para mejorar la productividad

    1. David Sánchez Autor

      Es un factor común a muchas organizaciones, así que es normal que lo identifiques 😉

      Me alegro de que te haya gustado
      Un saludo!

      Responder

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