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Un compromiso que merece la pena

Every_is_Hard_Before_Easy_ReducidoComo habréis podido comprobar, hace algunas semanas decidí paralizar la publicación en el blog debido a que he tenido querido dedicar más atención a ciertos proyectos que requerían más foco relacionados con mi actividad como consultor artesano en efectividad. No obstante, esto no quiere decir que haya dejado de escribir ya que la semana pasada publiqué un artículo en Sintetia, gracias al ofrecimiento de Javier García, que puedes leer aquí.

Es un hecho que conseguir resultados depende, principalmente, de dos cosas: enfoque y compromiso. No es posible enfocarse en todo ni comprometerse con todo. Como consecuencia de ello, hay que asumir y ser consciente de que hay que dejar cosas sin hacer. No queda otra. Lo importante es sentirte bien sabiendo que es lo que dejas sin hacer porque en ese momento es lo correcto.

Han sido unas semanas de trabajo muy intenso y, también, de muchas emociones y sensaciones que me han ayudado prepararme para próximos retos. Me gustaría compartir aquí algunos aprendizajes obtenidos de las experiencias vividas en estas semanas.

Los resultados llegan si los trabajas

Las cosas se consiguen a base de trabajo y esfuerzo. No lo digo yo, lo dicen los mejores como bien sabe Francisco Alcaide. Si quieres acercarte a tus objetivos tienes que ponerte a trabajar en serio en ellos. No valen medias tintas.Si trabajas podrás conseguirlos.Si no lo haces, seguro que no los conseguirás.Simple.

Constancia y previsión

La constancia y la previsión son claves para conseguir resultados. Es más efectivo un esfuerzo sostenido y sostenible en el tiempo que dejar para el final las cosas y tener que hacerlas peor debido a la presión, al cansancio y a la falta de claridad para pensar. Si quieres profundizar sobre ello te recomiendo el artículo de José Miguel Bolívar donde escribe sobre las Micro Acciones Sostenidas y Sostenibles.

La experiencia es un grado

Si quieres mejorar y avanzar firmemente busca ayuda en gente que ya ha pasado por experiencias similares. Escucha, atiende y trabaja: no se trata de reinventar la rueda cuando algo funciona. Ser receptivo a los consejos es una potente herramienta.

Facilitar talleres no es impartir sabiduría

Una de mis mayores preocupaciones cuando trabajo en un cliente es la de resultar útil y ayudar a mejorar a los asistentes. Forma parte de mi propósito y es una sensación que siempre tengo cuando abordo un nuevo taller. Conseguirlo es posible si trabajo en ello estando presente en la sesión, transmitiendo conceptos de forma clara, comunicándome de manera adecuada y preocupándome por el aprendizaje de las personas. No se trata de llegar e impartir sabiduría como el mayor de los expertos frente a pobres ignorantes. Eso no funciona.

Puedes fallar

De hecho debes fallar. Lo importante es aprender y volver a intentarlo dejando a un lado las sensaciones y los pensamientos negativos que surjan. Eso si, es importante que cuanto antes falles, mejor. No dejes pasar el tiempo entre fallo y fallo, reflexiona lo necesario, toma conciencia, aprende lo que tengas que aprender y vuelve a la carga.

Las personas necesitan aprender a trabajar

En esta sociedad donde el trabajo del conocimiento es una realidad, muchas personas deben aprender a trabajar mejor. No es una crítica, es un hecho: ni el sistema educativo que sufrimos ni, posteriormente, las organizaciones ayudan a desarrollar las competencias necesarias en las personas para poder trabajar de manera efectiva y afrontar en mejores condiciones las situaciones a las que se tienen que enfrentar.

La potencia de la sinergia en la efectividad organizativa

Este punto da para un post en sí mismo. Muchos de los problemas de productividad de las organizaciones se resolverían mejorando la efectividad individual de las personas que la forman.

Las personas efectivas toman mejores decisiones, consiguen resultados de manera eficiente,  generan menos trabajo basura, provocan menos interrupciones y una larga serie de beneficios para el ecosistema de la organización. La ecuación es sencilla: personas efectivas dan lugar a organizaciones efectivas mientras que personas no efectivas dan lugar a organizaciones no efectivas. La clave son las personas.

Para terminar…

Quiero finalizar con una reflexión acerca de lo gratificante que resulta seguir comprobando que se puede ayudar a las personas a trabajar mejor gracias a la efectividad personal. Algo con tanta relevancia e impacto a nivel individual y social, implica un compromiso constante a quienes nos dedicamos a mejorar la efectividad centrándonos en las personas de manera genuina y artesana. Un compromiso con el aprendizaje, la práctica, la innovación, con el esfuerzo sostenido y con hacer las cosas cada vez mejor. Un compromiso por el que merece la pena seguir trabajando con, cada vez, mayor intensidad y enfoque.

Adiós para siempre a los cursos de Gestión del Tiempo

Esqueleto abrazando a un reloj

En su día, mi colega artesano José Miguel Bolívar le decía adiós al puesto de trabajo en un excelente post y dejando de manifiesto, otra vez, su ya habitual “visión anticipada”.

Hoy soy yo, inspirado por el título de aquel post, quien despide a los cursos de Gestión del Tiempo. Bye, Bye my friends. Con toda humildad… y agradecimiento.

Así es. Tan tajante, sincero y real. No cabe otra.

No al menos en nuestro tiempo, en nuestra sociedad, en tu actividad profesional y seguro que en tu vida personal.

Porque a la Gestión del Tiempo hace tiempo, precisamente, que le llegó su hora. Pero se resiste a dejarse llevar, a dejarse ir. Como si fuese un espíritu de esos que se creen que tienen todavía cosas por hacer en su ya ex-mundo terrenal y se dedican a tocar las narices asustando por allí y por allá, sin aportar mucho valor. ¡Que no!, ¡vete ya!… y llevaté a los cursos de Gestión del Tiempo contigo.

Porque la Gestión del Tiempo ya no funciona. Fue una buena solución en su momento, para resolver los problemas de entonces. Ya hablé de ello aquí. Y más gente lo hace aquí, aquí y aquí

No es cuestión de ser radical, sino realista

Si hoy tuviese que tomar una decisión sobre una solución para poder desarrollar las competencias adecuadas de las personas sobre las que tuviese alguna responsabilidad o relación, no dudaría afirmar que la metodología GTD es, realmente, algo mucho más efectivo que, al menos, los cursos de Gestión del Tiempo a los que he asistido en mi carrera profesional. Aunque sólo puedo hablar por lo que conozco.

No es realista querer mejorar la productividad y la eficiencia de las personas en el año 2015 con medios, herramientas y trucos de mucho antes del año 2000. Y no es por el tiempo transcurrido, pura métrica anecdótica, sino por todo lo que ha ocurrido desde entonces y que ha disparado la complejidad y la velocidad de los cambios que vivimos y nos afectan. Puedes pescar con caña pero seguramente serás más eficiente con una red, ¿no?. Esa es la idea.

Lo realista es que si se usa GTD se puede llegar a ser mucho más eficiente que con todos los trucos, herramientas y consejos ineficientes que te proporcionará la Gestión del Tiempo tradicional… aunque la vistas con herramientas software 2.0. muy modernas y cool. Mona es, mona se queda.

Puede que en el futuro piense otra cosa. O puede que no. Si lo hago será por haber tenido una experiencia con GTD y lo nuevo que pueda venir a sustituirlo. Tal y como ahora. Pudiendo comparar, desde la práctica como usuario y como formador, de diferentes soluciones. Gestión del Tiempo versus GTD. El Pasado versus el Presente. Lo absurdo versus lo útil… en términos de verdadera eficiencia.

No lo dudes: busca, compara y si encuentras algo mejor… úsalo. Pero mientras tanto, dile adiós a los cursos de Gestión de Tiempo… y que descansen en paz.

 

Una manera realmente sencilla y rápida de implantar GTD

Making choices.Seguramente, si estás leyendo este post es porque posiblemente en algún momento hayas leído sobre GTD. O puede que alguien te haya hablado de ello y hayas decidido pasarte por uno de los blogs con más prestigio y de referencia que escribe sobre el tema, es decir, este (es broma, jeje). O puede que ya conozcas GTD y estés buscando una manera sencilla y rápida de implementarlo, en contra de lo que gran mayoría de usuarios avanzados, y expertos en la materia como, por ejemplo, este, este, este o este podrían opinar.

Pues lo siento, si detrás de este título esperabas realmente una manera sencilla y rápida de implantar GTD, sin esfuerzo ni dedicación, has picado. Perdóname el atrevimiento al usar un título algo engañoso, pero espero que eficaz, para llamar tu atención. Pero es que creo que la mejor manera de ayudarte a implementar GTD es empezando por compartir contigo la realidad, de cara a que puedas considerar tus verdaderas expectativas respecto a usar o no usar GTD.

Veamos, ¿estás en alguna de estas situaciones?:

  • estás agobiado con mucho trabajo y buscas una manera de organizarte mejor
  • te gustaría tener más tiempo libre terminando antes tus tareas
  • piensas que tienes compromisos, contigo y con otras personas, que incumples sistemáticamente
  • tu día a día es una vorágine de peticiones, interrupciones, urgencias,…, y no puedes gestionarlo
  • por mucho que planificas tu día a día, nunca consigues cumplir con lo que te propones
  • y, por mucho que planificas tus proyectos, te da la sensación de que no los terminas nunca
  • te acuerdas de hacer cosas justamente cuando menos puedes hacerlo, o directamente cuando no puedes hacerlo
  • no te acuerdas de hacer o haber hecho algo cuando tienes o tendrías que haberlo hecho
  • piensas que tu día a día no te deja ver más allá que tu futuro inmediato
  • crees que, como tu situación es especial, no hay nada que te sirva relamente como ayuda para mejorar ya que has probado muchos otros estupendos y revolucionarios sistemas de gestión del tiempo
  • no te importaría dedicar, poco a poco, tiempo y esfuerzo para ir adoptando una manera eficaz de pensar y relacionarte con tu entorno, pensada para los tiempos que vives

 

Podría seguir escribiendo situaciones con las que te sentirías, seguramente, identificado. Pero, si eres un profesional preocupado por tu trabajo (por cuenta ajena, propia, empresario,…), si eres una persona inquieta con ganas de aprender, de hacer cosas nuevas (viajes, experiencias, deportes, actividades, …) o, simplemente, de vivir mejor y has contestado afirmativamente algunas de las preguntas anteriores, tomándome la licencia de darte un consejo que no me has pedido, te animo a que durante un tiempo trates de conocer y usar GTD como medio para organizarte mejor y ser más eficaz. Eso si, no esperes que te resulte sencillo, que sea fácil o que sea rápido, porque muchos aprendizajes que merecen la pena conllevan tiempo, esfuerzo, ensayo, error, frustración, cabreo, más error, júbilo, reflexión, más cabreo, más esfuerzo y, eso si, una enorme dosis de satisfacción cuando echas la vista atrás y ves de dónde partías y dónde estás, pero sobre todo, hasta dónde puedes llegar.

Ahora que se acerca el verano y las vacaciones, puede ser un gran momento para comiences a dar “pasos de bebé” en busca de una manera de vivir mejor, con menos estrés, más control sobre tu día a día y con mayor conciencia de lo que haces y para qué lo haces. Eso si, poniendo mucho de tu parte… ¿Te animas?