Archivo de la etiqueta: hacer

Dedica tiempo para hacer tu trabajo

007_dedicar-tiempo-a-hacer

“Alguna gente quiere que ocurra, otras desean que ocurriese, otras hacen que ocurra.” Michael Jordan

Ya sabes que pensar y decidir qué haces y qué no haces es fundamental para los profesionales del conocimiento.

Si no piensas y decides de manera adecuada puedes, entre otras cosas, caer en el perjudicial voluntarismo de pretender hacer más cosas de las que realmente puedes. Ya sabes que quien mucho abarca poco aprieta, por muchas imposiciones que te pongan o te pongas.

La realidad es que pensar y decidir es una condición necesaria, pero no suficiente, para ser  una persona más efectiva. Sacarte el carnet de conducir, es condición necesaria para poder conducir pero no es suficiente para ser un buen conductor. Pues con lo de pensar y decidir ocurre lo mismo:  es insuficiente para ser un buen profesional del conocimiento.

Porque, aunque pienses y decidas sobre tu trabajo no conseguirás resultados salvo que  dediques tiempo para hacer esas cosas sobre las que has pensado, decidido y  comprometido.

A medida que vamos interiorizando la potencia de pensar, decidir, organizar y revisar regularmente todos nuestros asuntos, es posible que surja una insuficiente sensación de control sobre nuestro trabajo. Es cierto que tener un «mapa» con todo lo que tienes que hacer es mejor, mucho mejor, que no tenerlo. Pero también es cierto que tener un mapa para no moverte, es de dudosa utilidad.

Si procesas, organizas y revisas tu trabajo, habrás mejorado tu efectividad de forma evidente respecto a si no lo haces. Sin embargo te estarás quedando a la mitad del camino. La palabra «hacer» está en la propia esencia del concepto de efectividad para los trabajadores del conocimiento del presente y del futuro.

Para ser una persona realmente efectiva, tendrás que dedicar tiempo a «hacer». Sólo así conseguirás alcanzar resultados haciendo bien las cosas correctas.

Y entonces llegó ella

Niño sorprendido

Sigilosa. Oculta entre el resto de temas.

Inesperada. Desconocida. Alarmantemente sobrecogedora cuando llegas.

Tremenda en tu forma y preocupante en tu efecto. ¿Qué me traes?. ¿Quién te creado?. ¿Cómo has aparecido?. ¿Para que vienes y te apareces de esta manera?

Tengo que buscar al culpable. Siempre lo hay. Cuando lo encuentre, tomaremos medidas porque no se pueden soltar tus cadenas sin esperar consecuencias. Pero antes, tengo que atenderte. No te puedo dejar desamparada. Sola. Desbocada.

Tengo que darte el cariño que mereces y que algún incompetente, probablemente de forma inconsciente, no te dio en su momento. Por eso estás aquí, querida Urgencia.

Yo me ocuparé de ti. Porque he aprendido a tratarte. He aprendido a capturarte, a aclararte, a organizar lo que me traes para luego revisarlo y hacerlo.

De hecho, si lo hubiese hecho en su momento, no te habría conocido. Ahora me acuerdo de dónde saliste, querida Urgencia. Ya no tengo que buscar más. Yo soy tu creador. Ya no tengo que buscar excusas fuera.

Hace unas semanas, venías escondida en aquel email que no procesé bien. En su momento lo dejé pasar, creyendo que me acordaría de lo que tendría que hacer. Pero no fue así, y desde entonces, te fuiste gestando poco a poco sin yo ser consciente.

Maldita sea. Si hubiera procesado bien aquel inofensivo email. Quién sabe si lo habría incubado, quién sabe si lo habría eliminado, quién sabe si lo hubiese trasformado en un proyecto con sus clarificadoras y ejecutabes siguientes acciones,… quién sabe. Probablemente  no te habría conocido.

Pero no lo hice. Me fie de tu aliada, querida Urgencia. Me fie de mi memoria. Maldita memoria que me impide mantenerte a raya porque es limitada y selectiva. Memoria subjetiva y emocional. Sí, tu aliada, querida Urgencia.

Da igual lo que dejé de hacer. Ya da igual. Me queda el daño colateral y los aprendizajes. Ahora sé que tengo que procesar correctamente todos mis asuntos para evitar invocarte, aunque sea de manera inconsciente,  y que vuelvas a aparecer. Ahora sé, también, que mi memoria no es una buena influencia para ti, porque te da esperanzas para que vuelvas.

Sé que será inevitable que en algún momento vuelvas a aparecer, porque es tu naturaleza. Pero, al menos, yo no te crearé de nuevo. Porque, no te ofendas, prefiero verte muy de vez en cuando a que seas mi constante compañera de viaje.

Conozco lo que tengo que hacer para tenerte lejos de mi. A partir de ahora, querida Urgencia, serás de otro.

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Qué puedes hacer para transformar las cosas con GTD

Imagen indicando la mejor elección

GTD es  una metodología bastante sencilla de adoptar y sobre la cual creo que hay demasiados mitos. Un ejemplo de esa sencillez es que en GTD puedes realizar únicamente 6 acciones con las cosas con las que tienes que relacionarte. Esto es relevante porque te permite limitar las opciones de decisión que podrías tomar con respecto a algo, lo que facilita las cosas. Realmente, esas acciones no son otra cosa que posibles decisiones que puedes tomar con respecto a algo cuando estás definiendo la forma en que te vas a relacionar con ello.

Las posibles decisiones que puedes tomar, expresadas en forma verbo de acción son:
  1. Eliminar
  2. Archivar
  3. Incubar
  4. Delegar
  5. Hacer
  6. Aplazar
Como usuario de GTD, una vez hayas aplicado el flujo de trabajo habrás tenido que realizar una de estas acciones con lo que hayas procesado. En algún momento habrás tenido que tomar la decisión de:
  1. Eliminarlo si has considerado que no va a servirte para nada ni puede serte útil en el futuro
  2. Archivarlo si ahora mismo no te es útil pero crees que puede serlo en un futuro y, además, no necesitas revisarlo con periodicidad
  3. Incubarlo si no vas a hacer nada con ello en este momento pero quieres revisarlo en el corto, medio o largo plazo
  4. Delegarlo en el caso de otra persona pueda o tenga que responsabilizarse o hacer algo con ello
  5. Hacerlo si vas a tardar menos tiempo en realizar lo tengas que hacer con ello que en organizarlo dentro de tu sistema de listas.
  6. Aplazarlo porque te va a llevar más tiempo hacerlo que incluirlo y organizarlo en tu sistema de listas
GTD es una metodología para tomar decisiones orientadas a resultados y disponer de 6 alternativas de decisión sobre los elementos con los que te relacionas te ayuda a ser eficiente en un entorno donde todo cada vez es más cambiante, difuso e impreciso. En tu caso, ¿cómo tomas decisiones que te ayuden a ser más eficiente?. ¿Qué te parece la propuesta que ofrece GTD en ese sentido?