#checklistManifesto: Cuando el conocimiento es insuficiente

 

Sigo avanzando en la lectura de «El Efecto Checklist» y en el post de hoy me gustaría reflexionar sobre el concepto de complejidad que menciona el libro y su relación con los profesionales del conocimiento.

En el capítulo 2, se aborda el concepto de la complejidad desde una perspectiva diferente a la habitual: el reto de aplicar de forma correcta el conocimiento existente a una situación concreta.

En muchas ocasiones, las personas somos incapaces de abordar con éxito muchas de esas situaciones complejas con nuestros limitados recursos cognitivos. Y cuando lo intentamos, las probabilidades de cometer errores de consecuencias indeseables son muy elevadas.

En «El Efecto Checklist», Atul Gawande pone ejemplos evidentes de profesiones como la medicina, la aviación o la construcción, donde estas situaciones complejas son evidentes.

Sin embargo, esa «complejidad» a la que se refiere Gawande se da en otras muchas profesiones, porque la complejidad de aplicar correctamente el conocimiento es algo que existe para cualquier profesional.

En mi experiencia, uno de los retos a los que nos enfrentamos los profesionales del conocimiento es transformar en evidente lo que no es evidente.

No estoy hablando de magia, sino de algo a lo que Peter Drucker ya se refirió hace años cuando escribió que en el trabajo del conocimiento la tarea no se supone, sino que ha de determinarse.

Determinar la tarea a realizar, representa la esencia de la complejidad para los profesionales del conocimiento porque, para transformar lo no evidente en evidente, tienes que:

  1. Tener el conocimiento adecuado.
  2. Aplicar ese conocimiento de forma correcta.

La mayoría de los profesionales tienen el conocimiento adecuado en su campo de actividad para transformar lo desconocido en algo conocido, concretando qué hay que hacer y qué tiene que pasar para darlo por terminado.

Por otro lado, la tendencia en cualquier organización es avanzar hacia la especialización de sus profesionales. Esta especialización conlleva la adquisición de un conocimiento más específico, lo que en algunos casos ha ayudado a reducir las posibilidades de cometer errores evitables.

Sin embargo, como se evidencia en «El efecto Checklist», el resultado está muy alejado de lo esperado.

Que la especialización conlleva un mayor conocimiento específico es innegable. Sin embargo, por sí misma, no garantiza que ese conocimiento se aplique correctamente y con efectividad.

En el entorno actual, la complejidad avanza a un ritmo más rápido que la propia especialización de los profesionales. Por tanto, la especialización parece más un parche que una solución.

Para abordar con éxito la complejidad a la que se enfrentan los profesionales del conocimiento es necesario ayudarles a relacionarse de forma efectiva con su entorno.

Porque el conocimiento, por muy especializado que sea, es insuficiente en tiempos de complejidad. Además de adquirirlo, hay que aplicarlo con efectividad. Y, ahí, está el reto.

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