#checklistManifesto: ¿Ignorancia o ineptitud?

Ignorancia o ineptitud. El Efecto Checklist

Hace poco he comenzado a leer «El efecto Checklist» («The Checklist Manifesto», en inglés) de Atul Gawande, del que me habían llegado críticas muy interesantes y al que tenía ganas de dedicarle tiempo.

El autor, Atul Gawande es cirujano general y endocrinólogo, colaborador en diversos medios de comunicación y director en programas de salud de la OMS.

«El efecto Checklist» está centrado el uso de listas de comprobación, o checklists, para trabajar de forma más efectiva minimizando y llegando a eliminar errores que son evitables en cualquier tipo de actividad.

Mi intención es escribir en las próximas semanas sobre lo que vaya aprendiendo en la lectura del «El efecto Checklist» , que seguro que será mucho, y lo publicaré bajo el hashtag #checklistManifesto.

Para comenzar y como introducción, me gustaría destacar una idea que me ha llamado especialmente la atención.

Esta idea gira sobre el hecho de que estamos en una era donde nunca hemos tenido acceso a más conocimiento y todo ese conocimiento nos ha traído mucha más complejidad cognitiva de la que los seres humanos somos capaces de procesar.

En mi opinión, un torpedo directo a la línea de flotación de nuestro ego más racional. Básicamente, y dicho en otras palabras, el ser humano es incapaz de procesar y aplicar de forma efectiva todo el conocimiento que genera.

Incluso cuando los niveles de capacitación y especialización son los más elevados de la historia de la humanidad, en todos los sectores, se continúan produciendo errores que son fácilmente evitables.

Errores que son consecuencia de obviar pasos y aspectos elementales, dar por supuestas cosas no verificadas o fiarse de la memoria para ejecutar determinadas acciones. Errores que, en muchos casos, tienen serias consecuencias.

Atul Gawande destaca dos causas principales por las cuales se cometen este tipo de errores.

La primera es la ignorancia, es decir la falta de conocimiento. Hay ocasiones en las que los errores se cometen por la ausencia del conocimiento adecuado.

El segundo es la ineptitud, entendida como la incapacidad de aplicar los conocimientos disponibles de forma efectiva para evitar errores que no deberían producirse.

La relación que se establece en «El efecto Checklist» entre ambos conceptos es muy interesante.

A lo largo de la historia de la humanidad, la ignorancia ha sido una de las causas principales de errores o fracasos al no existir, aún, el conocimiento (saber qué hacer) adecuado para llevar a cabo con éxito determinadas actividades.

Ha sido únicamente en las últimas décadas cuando los avances en ciencia y tecnología han generado una explosión de conocimiento al que nunca antes se había tenido acceso. Y esto ha ocurrido en todos los sectores y campos de actividad (medicina, aeronáutica, finanzas, management, …).

Y, curiosamente, ahora que tenemos al alcance los conocimientos necesarios, muchos de los errores que cometen los profesionales son consecuencia de la ineptitud al aplicar esos conocimientos que están disponibles.

En palabras de Gawande, la ciencia ha equiparado el nivel de ineptitud al de la ignorancia.

En la actualidad, el reto va más allá de encontrar y generar más conocimiento.

La clave está en aplicarlo correctamente, evitando errores y mejorando la efectividad personal y organizativa, en cualquier tipo de actividad.

Incluso profesionales de alto desempeño, con gran conocimiento y experiencia cometen errores que son evitables. Ni el conocimiento ni la experiencia nos libran de la ineptitud.

Me parece muy interesante el planteamiento de «El efecto Checklist» y su cercanía con los principios cognitivos que están presentes alrededor de GTD®: nuestro cerebro es incapaz de recordar en el momento adecuado todo lo que debería recordar para desempeñar determinadas actividades con efectividad.

Por ello, es necesario utilizar un sistema de organización fiable y externo a nuestra memoria para gestionar los compromisos, recordatorios e información en nuestro día a día. En GTD® una parte de ese sistema son las checklist sobre las que precisamente escribe Gawande.

Veremos cómo se desarrolla el libro, pero de momento me está pareciendo muy interesante tanto por lo que plantea como por la forma en que lo hace. 

2 pensamientos en “#checklistManifesto: ¿Ignorancia o ineptitud?

  1. Jaír Amores Laporta

    Buenas! Aquí Jaír, de EfectiVida.
    Me encantan las checklist! Aunque abusar de ellas y tener demasiadas suele conseguir que pierdan su efectividad. Además, aunque el hecho de completar tareas suena divertido a nuestro cerebro y hasta puede llegar a ser adictivo, carecen de rasgos importantes como el orden de prioridades. Por eso las limito a tareas rutinarias y repetitivas que deben llevar un orden concreto de acciones.
    Suena muy interesante el libro, y no lo he leído. Estaremos atentos a las próximas “entregas”.
    Saludos desde… Madrid!

    Responder
    1. David Sánchez

      Hola Jaír.

      Efectivamente, las checklist son una gran herramienta que se utiliza desde hace muchos años.

      Como cualquier cosa, si se abusa, puede tener consecuencias poco deseables. sin embargo, sinceramente, me cuesta imaginar una situación donde se abuse de checklists. Hay que usar las que cada persona/organización necesite para evitar errores que son evitables.

      Por otro lado, las checklist carecen del concepto de “prioridad”. No hay prioridad en una checklist porque en una checklist lo que hay son pasos que deben cumplirse para conseguir un resultado. Si uno de esos pasos se omite o ejecuta mal, directamente el resultado final no se consigue (o se consigue con consecuencias que se hubiesen preferido evitar)

      Un abrazo!

      Responder

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